Por Leonel Salazar.- Oaxaca se revela como un destino incomparable, donde la rica herencia prehispánica, la majestuosidad, de la arquitectura colonial y una gastronomía que es Patrimonio Cultural de la Humanidad, convergen en una experiencia sensorial inigualable. Iniciar la aventura en este estado, crisol de culturas ancestrales y vibrantes tradiciones, a bordo de la Lincoln Corsair 2025 no es meramente un viajes, sino una inmersión en el lujo que realza cada descubrimiento, transformando cada kilómetro en una vivencia memorable. La fusión de la profunda riqueza cultural oaxaqueña con el confort y la sofisticación de Lincoln invitan a explorar sin prisas, absorbiendo la esencia de un México auténtico y singular.
Oaxaca de Juárez
La capital, Oaxaca de Juárez, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, es un laberinto de calles empedradas y edificios de cantera verde que susurran historias de siglos, Pasear por el Zócalo, admirar la majestuosidad de la Catedral de nuestra Señora de la Asunción o el imponente Templo de Santo Domingo de Guzmán – que alberga el Museo de las Culturas-, es un deleite para los sentidos. Para navegar con agilidad por sus estrechas vías, la dirección electro asistida (EPAS) de la Lincoln Corsair, se convierte en un aliado invaluable, permitiendo dedicar más tiempo a sumergirse en la vibrante vida del barrio de Jalatlaco o a explorar los mercados “Benito Juárez” y “20 de Noviembre”, verdaderos epicentros de la vida gastronómica del estado.
Artesanías ancestrales
Oaxaca es también sinónimo de artesanía viva. En Teotitlán del Valle, los maestros tejedores crean tapetes de lana con diseños ancestrales, utilizando colores naturales que son un verdadero arte. Observar el meticuloso proceso, desde el teñido de la lana hasta el tejido en telar de pedal, es un testimonio conmovedor de la herencia cultural que se mantiene vibrante a través de generaciones.
Oaxaca es, sin duda, un estado de contrastes y profunda belleza, donde cada rincón devela una parte de la rica historia de México y cada experiencia se convierte en un recuerdo imborrable. Recorrer sus caminos a bordo de Lincoln Corsair no es meramente un desplazamiento; es abrazar una filosofía de viaje donde el lujo, la comodidad y la tecnología se fusionan para enriquecer cada aventura. Corsair eleva la travesía, transformando cada kilómetro en una celebración de la cultura, la historia y la inigualable autenticidad oaxaqueña. Con Lincoln, el descubrimiento de Oaxaca ser convierte en una experiencia tan rica y vibrante como el propio destino.
Leonel Salazar Gandini. Periodista, viajero incansable, narrador de historias de viaje, amante del
futbol,de la buena gastronomía y del buen vino








